La escena de los niños que acompañan la salida de los jugadores a la cancha se ha hecho cada vez más extendida en el mundo. Y sus raíces están en Inglaterra, donde se practica hace años como una tradición bien arraigada en la Premier League.

 

Sin embargo, la dinámica está en el blanco de las críticas luego de que se revelara el costo que representa para un padre que su hijo tenga el “honor” de acompañar a los futbolistas antes de un partido, según una investigación del Diario Telegraph de Londres.

Un cobro que promedia las 500 libras esterlinas, casi 513 mil pesos chilenos, es el que ha alertado a la autoridades y ya recibió un reproche de manera oficial de parte de la Cámara de los Comunes, el paralelo de los diputados en el Reino Unido.

“Se está convirtiendo en un privilegio para los más favorecidos, algo que va completamente en contra de las raíces de clase trabajadora del juego”, aseguró Julian Knight, director del Comité Digital, Cultura, Medios y Deportes de la cámara.

De inmediato se revelaron los valores que exigen los distintos clubes para acceder a este privilegio. Y si bien los clubes “grandes” determinan a las “mascots” en un sorteo para los socios -como Liverpool, Manchester United, Manchester City, Chelsea, Arsenal y Liverpool-, la mayoría exige un pago que alcanza incluso las 700 libras por niño en el caso del West Ham.

Aunque en algunos casos este dinero llega a obras de beneficencia, son los clubes los principales favorecidos, con un ingreso que supera los 500 millones de pesos chilenos por temporada para varios equipos.